miércoles, 20 de julio de 2011

Films con mucho arte: "Salvar al soldado Ryan"

Tras unas semanas sin tocar este tema, hoy volvemos con el análisis de un film, en este caso Salvar al soldado Ryan (S. Spielberg, 1998), considerada una de las mejores películas bélicas de los últimos tiempos.


Salvar al soldado Ryan narra la historia de un grupo de soldados americanos a los que, durante la Segunda Guerra Mundial, se les encarga la misión de buscar, encontrar y poner a salvo al joven soldado James Francis Ryan para enviarlo de vuelta a casa con su madre, después de que sus tres hermanos hubieran perecido en el campo de batalla. El camino a recorrer para encontrar a Ryan supondrá para el escuadrón un itinerario existencial a través del cual saldrán a la luz sus temores más profundos y sus instintos más básicos.

La comparación con otros films de guerra como Apocalypse Now es inevitable. La premisa es la misma en las dos películas: el viaje de un grupo de soldados a través del campo de batalla, unos durante la Guerra de Vietnam, y otros en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las motivaciones son bien distintas: mientras que en Apocalypse Now la orden última que persiguen es matar al Coronel Kurtz, en Salvar al soldado Ryan quieren encontrar al soldado para enviarlo de vuelta a casa sano y salvo. Es esta diferencia la que cambia toda la perspectiva de la película, y la que da a esta última el carácter de "americanada": al margen de que el film sea ficción basada en hechos reales, sinceramente, me cuesta muchísimo creer que se ponga en peligro la vida de ocho hombres solo para buscar a un soldado que nadie conoce y que no ha hecho nada destacable en su carrera. Pero claro, queda muy bonito decir "somos americanos: nos preocupamos de nuestros chicos, y nos importan más que matar nazis a cascoporro".

Dejando de lado estas consideraciones, diré que Salvar al soldado Ryan contiene una de las escenas más impresionantes del cine de los últimos tiempos: el desembarco de Normandía, llevado a cabo el famoso Día D, está fielmente recreado en el film en su vertiente más sangrienta. La secuencia, cruelmente hiperrealista, presenta al espectador una realidad bélica que, al contrario de lo que suele pasar en estos casos, no se ve edulcorada de ninguna manera. Spielberg se recrea en este acontecimiento, otorgándole una longitud bastante superior a lo que estamos acostumbrados en estos casos: son 15 minutos de batalla pura y dura, donde vemos explosiones, disparos, mutilaciones, muertes, soldados asustados y sangre por doquier. Buscando el mayor realismo posible, Spielberg utilizó a extras realmente mutilados para recrear la pérdida de miembros de los soldados de forma fiel. A este realismo contribuye el uso de la cámara subjetiva en algunas secuencias, la cámara que tiembla cuando alguna explosión tiene lugar en las cercanías, y el estilo de filmación "cámara-en-mano", que acerca al espectador a la posición de los protagonistas.

Las interpretaciones de los actores son correctas, pero ninguna es sobresaliente: quizás Tom Hanks, como cabeza de cartel, sea el único que merece una mención especial, aunque creo que le hizo mucho daño su anterior participación en Forrest Gump, que creó en el espectador una imagen preconcebida de lo que se iba a encontrar al ver a Hanks en escenas de batalla. Eso sí, el reparto está impecablemente elegido: un jovencísimo Jeremy Davis (antes de convertirse en nuestro querido Faraday de Lost) encarna a la perfección la inocencia e inexperiencia de un chiquillo que se ve envuelto en una guerra de la que no conoce nada, mientras que el personaje de Barry Pepper, uno de los grandes secundarios de Hollywood, encarna el perfecto conocimiento del campo de batalla, las técnicas de combate y la visión de la muerte cara a cara. Otras caras conocidas como Vin Diesel, Giovanni Ribisi (no hay una película en la que no haya que sacar de un apuro a este actor: siempre, siempre, siempre hay alguien que tiene que sacar la cara por él; viva el encasillamiento...), un genial Edward Burns, y un semi-cómico Adam Goldberg, que como siempre da el contrapunto irónico a los personajes que interpreta.


La película está concebida como un homenaje a los veteranos americanos de la Segunda Guerra Mundial, sobre todo a aquellos que dieron su vida para salvaguardar la libertad. La guerra se presenta en todo su carácter de espectáculo, sin escatimar en detalles y sin tratar de esconder el horror de la muerte tras la humanidad de los soldados, un recurso bastante utilizado en los films bélicos para intentar paliar el carácter desalmado de un acontecimiento de estas características.

Me dejo muchas cosas en el tintero, como el tratamiento de la luz y el color, el genial sonido y demás: si procede habrá otro post para hablar de temas más técnicos.

Os dejo un fragmento del genial desembarco de Normandía, sin duda la mejor escena de la película, y que nuestros amigos de La Sexta, que emitieron ayer el film en prime time se encargaron de cortar con publicidad a los cuatro minutos del comienzo (sin comentarios...).


Y vosotros ¿con cuál os quedáis: Apocalypse Now o Salvar al soldado Ryan?

Imágenes de planetahd.com, depaginas.es, peliculasonline.me, elotrojuan.blogspot.com, cinebelicoalternativo.blogspot.com

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