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miércoles, 17 de agosto de 2011

UIMP: agradecimientos y despedida

Ya con un poco de distancia he decidido redactar una nota sobre la experiencia vivida la semana pasada en el curso de la UIMP con Antonio Muñoz Molina, del que pude disfrutar gracias a una beca de la Fundación Banco Santander.

Semanas antes de salir hacia Santander ya estaba emocionadísima: la posibilidad de asistir a un curso con uno de tus autores favoritos, y que además es uno de los grandes, no se plantea todos los días. Si además ese curso tiene lugar en un entorno privilegiado, como el Palacio de La Magdalena en Santander, sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la cosa mejora. Y si se tiene la oportunidad de compartir esos días con compañeros verdaderamente interesantes y disfrutando de una semana dedicada por entero a la cultura, la perspectiva no puede ser mejor.

Desde este blog quería felicitar a la UIMP por la excelente organización del curso y de las actividades culturales que han tenido lugar durante mi estancia en Santander: gracias a la Universidad he podido disfrutar  de cine, música clásica, literatura, música contemporánea... No pensaba que cinco días podían dar tanto de sí. Aparte, felicitar también a Juan José Cacho (@cachuco), responsable de la gestión de las redes sociales de la UIMP, que me ha apoyado en mi trabajo como blogger y twittera durante estos días, y al que he bombardeado literalmente con cientos de tweets mientras retransmitía los actos en los que he participado: un 10 para la UIMP en el uso de nuevas tecnologías. Y, hablando de redes sociales, le doy las gracias también a Regino Mateo (@ReginoMateo) por sus retweets, su feedback durante estos días y su fenomenal entrevista a Muñoz Molina: ¡es un placer encontrar a gente profesional y cercana! Espero que podamos colaborar en más proyectos y seguir difundiendo la cultura en Santander, Madrid o donde sea, que falta hace...

De igual forma, agradezco a mis compañeros de curso, especialmente a mi compañera de beca María Sánchez (@Maria_Sanchez_) y a nuestras nuevas amigas Catherine y Jany, con quienes he compartido estos días. Sin duda las risas, las charlas, las sobremesas... han marcado la diferencia entre lo que hubiera sido un rutinario curso de verano convirtiéndolo en una experiencia inolvidable. Me llevo un recuerdo genial de todas vosotras, y espero que volvamos a vernos muy pronto. También las nuevas amistades cosechadas en Santander, como los chicos del curso de interpretación, los chicos franceses del curso de física cuántica, los vecinos de aula del curso de fotografía, los compañeros de mesa durante los desayunos, comidas y cenas... Estoy agradecida por haber podido conocer a gente tan diferente y a la vez tan especial.

Le doy las gracias públicamente a la Fundación Banco Santander (@FBancoSantander) por concederme la beca y darme así la oportunidad de realizar este curso: sin vosotros no me habría sido posible asistir. Espero que os haya gustado mi "retransmisión" desde Santander y las crónicas en el blog, y espero que podamos seguir colaborando en futuras ocasiones. En especial quiero dar las gracias a Laura Rizo (@booktrendygirl), responsable de redes sociales de la Fundación, que ha estado pendiente en todo momento, tanto en Santander como en Madrid, del desarrollo de los acontecimientos, y que ha sido la cara visible de la Fundación para mí: enhorabuena por la gestión, y gracias por el trato recibido, eres un diez!! 

Por último, quiero dar las gracias a Antonio Muñoz Molina (@amunozmolina) por haber querido compartir con todos los asistentes al curso sus experiencias para así ayudarnos a entender cómo se escribe una novela. Le agradezco que, como autor, me haya inspirado para escribir: escuchando sus palabras he aprendido a buscar las historias en las personas que me rodean y en mi propia experiencia, a valorar la literatura un poco más si cabe, a ser crítica con las influencias que puedo recibir... Le garantizo que he vuelto a Madrid deseando ponerme delante de la pantalla del ordenador para compartir mis historias con los demás, y esto no habría ocurrido de no haberle escuchado. Y, sobre todo, le agradezco que como persona haya tenido un trato tan cercano con nosotros: lejos de venir con ínfulas de escritor famoso y reconocido, hemos tenido la oportunidad de disfrutar del Antonio cercano, que nos hacía confidencias y que compartía su experiencia.

A todos vosotros, y a los que se me han quedado en el tintero, os doy las gracias por hacer de estos días una experiencia inolvidable y que espero repetir muy pronto.

RAQUEL RODRÍGUEZ

viernes, 12 de agosto de 2011

UIMP: Itinerarios de un aprendizaje (VI) Despedida y cierre

Último día del ciclo Itinerarios de un aprendizaje con Antonio Muñoz Molina en la UIMP: durante la última sesión en la que hemos hablado sobre la educación, el escritor y el hecho mismo de escribir, la poesía y la vida en general, Antonio nos ha deleitado con unas cuantas frases memorables que permanecerán en la memoria de los asistentes durante mucho tiempo.

Llegábamos al aula (al Salón de Baile del Palacio de la Magdalena, que no es una clase cualquiera) con la moral un poco baja, pensando que era el  último día que podríamos disfrutar de la presencia de Antonio en directo, pero muy animados por la expectativa creada ante una mañana más compartiendo sus experiencias.

Durante la primera parte de la mañana Antonio nos ha hablado sobre sus vivencias como escritor: "escribir y ser escritor son cosas distintas: hay gente que querría ser escritor, pero que no le gusta escribir" ha dicho el autor mientras reflexionaba sobre el hecho de "ser" y "parecer": ¿eres escritor mientras escribes? ¿o sólo cuando hay alguien que te llama escritor? Precisamente hace poco se me planteó una situación similar: yo consideraba que escribía un blog, pero fue en el momento en que alguien me llamó "blogger" cuando pasé a considerarme "legítimamente" como tal.

Por otro lado, hablábamos también de la valoración del escritor: si escribes y sabes que eres bueno ¿hace falta que vendas un número concreto de ejemplares para considerarte un buen escritor? ¿Es la experiencia siempre algo positivo para el escritor? ¿o debemos conservar una actitud fresca y joven? Muchas preguntas frente a las que Antonio nos ha ofrecido su punto de vista, muy valorado por todos los presentes.

Más tarde nos ha tocado el turno a nosotros: la mayoría de opiniones han venido por parte de profesores de lengua y literatura, profesión compartida por muchos de los asistentes al curso, y han versado sobre la educación. El problema del sistema educativo actual, del escaso interés de una parte de la población por la lectura o del poco apoyo concedido a los escritores noveles han sido algunos de los temas tratados en el momento de compartir experiencias. Inevitablemente, la crisis generalizada en la que nos encontramos ha salido a colación en el debate, y la postura del autor era firme y clara: "los países que han salido de la crisis son los que han hecho una gran inversión en educación".

La poesía ha cerrado las jornadas junto a Antonio Muñoz Molina: "para mí la poesía es el grado máximo al que puede aspirar un arte, ya sea literatura, cine, fotografía o cualquier otra" sentenciaba Antonio. 

El Vicerrector de la UIMP ha presidido el acto de clausura del curso y entrega de diplomas, sin duda un momento muy emocionante para todos los que hemos participado. Tras estampar su firma, Antonio ha hecho entrega personalmente de un documento que, además de tener un peso académico, han tenido un significado personal: realmente me he sentido inspirada por las palabras del escritor, y me voy de Santander con el deseo de escribir y de compartir mi historia.

Os dejo algunas de las frases de Antonio hoy, que estoy segura de que disfrutaréis:
- "La poesía en mi vida será un amor permanente. He leído poesía siempre: el libro de poemas es una dosis inmediata"
- "Escribir es mucho más importante q ser escritor: es un trabajo personal y constante q debe hacer uno solo ante un papel"  
- "Hay quien piensa que escribir es añadir, pero muchas veces escribir es quitar" - "El escritor verdadero está en cada frase que escribe, en cada línea" 
- "Qué rara es la vida de los libros, y qué poco sabemos de qué va a ser de ellos,de cómo van a hablar a quien lo lea" 
- "El equilibrio ideal es el del ciudadano autónomo y libre que disfruta de las artes"  
- "Cada uno somos fruto de una combinación única: somos incesantemente interesantes los unos para los otros"  
- "Es maravilloso:nadie está condenado a ser algo para siempre.Las personas se hacen a sí mismas,es la self-invention"  
- "Hay mucha manía de corregir el pasado, cuando lo que hay que hacer es estudiarlo para saber lo que pasó" 
- "Hay que aprender a no desear demasiado porque nuestras vidas son demasiado cortas" 
Os recuerdo que podéis leer la retransmisión en directo de las conferencias en mi perfil de Twitter (@RaRoARTE) y, ya de vuelta en Madrid y una vez asentada escribiré un post en el que os haré partícipes de mi experiencia durante estos días.

jueves, 11 de agosto de 2011

UIMP: Itinerarios de un aprendizaje (V) ¿Ficción o no ficción?

Hoy ha tenido lugar la cuarta jornada del ciclo Itinerarios de un aprendizaje con Antonio Muñoz Molina en la UIMP, en la que hemos hablado sobre qué es y qué no es literatura, y sobre las obras de ficción y de no ficción. Al acabar las charlas hemos podido constatar que, a pesar de que la ficción quizás goza de una mayor aceptación en nuestro tiempo, en realidad todas las historias tienen su génesis en la vivencia personal de alguien, en un pensamiento o experiencia que ha sido verdad.

Durante la sesión nos hemos hecho la pregunta de si es necesario inventar historias ¿acaso no tenemos historias de sobra en nuestra propia vida? ¿es que las historias que imaginamos son más apasionantes que aquellas que nos suceden en nuestro día a día? En palabras del propio Antonio "hay un mundo ya inventado que merece ser narrado: todo el mundo posee experiencias que vale la pena que sean contadas". Debido al mayor prestigio de la ficción en la literatura actual hay un buen número de historias que se pierden: cuando alguien muere se lleva consigo aquellos relatos que no ha querido o podido contar, y este hecho debería hacernos reflexionar. También las historias de "los pobres" quedan muchas veces en el silencio, ya que no hay narradores que se las muestren al mundo.

Imagen de alfaguara.com
Enlazando con este tema, Antonio nos ha hablado sobre su novela Ardor guerrero, que ha descrito como "un relato de las cosas tal y como han sucedido". Le criticaron en su día que no fuera una novela al uso, pero él tampoco la concibió como tal: en la obra rememora su vida en los años 80, y realiza un pacto con el lector a través del cual le asegura que todo lo que está contando es cierto. Esa es la diferencia entre la narrativa de ficción y la  de no ficción: narrador y lector deben encontrarse de acuerdo y fiarse el uno del otro en cuanto a la veracidad de los hechos.

La literatura de testimonios ha sido el otro tema importante tratado en las charlas esta mañana: Antonio nos planteaba el hecho de que las personas que se encuentran en una situación límite (escondidos, secuestrados, en una guerra, etc) son aquellos que necesitan compartir su experiencia, y se valen de la literatura para ello. Así surge la literatura de diarios, quizás el tipo más personal de creación literaria: los autores no tienen por qué haber estudiado ni ser narradores reconocidos, a veces la periodicidad de los escritos o su longitud no sigue una regla o un cierto tipo de composición. ¿Podemos entonces considerarlo literatura? Personalmente, Antonio me sorprendió con su respuesta: "existen cosas más importantes que la literatura, como los diarios, que atestiguan una situación".

Para ilustrar el problema de la veracidad de la obra Antonio ha recurrido a imágenes de Robert Capa y de Doisneau cuya veracidad se ha puesto en duda en algún momento: ¿importa realmente que estas imágenes sean reales?

Antonio ha compartido con nosotros historias muy personales, propias y de personas cercanas a él; durante los momentos de interacción, también los alumnos hemos podido hacerle llegar nuestras propias historias, esas que merecen ser contadas.

Mañana, a partir de las 9:30, twittearemos en directo la última sesión del ciclo desde @RaRoARTE con los hashtags #MunozMolina y #UIMP.

Imágenes de ladefiniciondelviento.blogspot.com y usuarios.multimania.es

UIMP: Itinerarios de un aprendizaje (IV) La gestación de la novela

Otro día más del ciclo Itinerarios de un aprendizaje con Antonio Muñoz Molina en la UIMP, y tengo que decir que cada día mejora. La complicidad que se va creando a lo largo del tiempo entre profesor y clase se hace patente en los momentos de interacción con el autor: si al principio la clase estaba un poco "cortada" a la hora de compartir experiencias, la timidez ha dado paso a la necesidad y el deseo de contar nuestras propias historias. Y es ahí donde reside la magia de estos cursos de verano: yo ya siento a Antonio (ya le llamo por el nombre de pila: después de tres días ya hay confianza) como alguien cercano, con el que puedo compartir inquietudes literarias y del que puedo aprender tantísimas cosas.

En las charlas hoy hemos hablado de la génesis de la novela: el proceso de creación de una obra como traslación de una experiencia personal. Antonio comenzaba citando a Nabokov, cuya idea de novela respondía a un plan previamente pensado y ordenado, y nos hablaba de su experiencia personal como algo diametralmente distinto: para él la novela se crea a sí misma mientras se va escribiendo. A veces la escena que quieres contar se encuentra en tu cabeza y puedes ver cómo se desarrolla perfectamente con todos los detalles; sin embargo, hay ocasiones en que es difícil encontrar las palabras para plasmarla en el papel: con esto Antonio nos confesaba que, para él, el argumento es simultáneo al hecho de escribir y no anterior al mismo, y lo hacía con las siguientes palabras refiriéndose a su primera novela, Beatus Ille :

“Alentado por la persona que me había dicho que aquella historia merecía ser contada, se me ocurrió la clave que daría forma a la novela: esa clave era un punto de vista que sólo se conocería al final. En el momento de despertar vi y casi escuché la novela. De pronto, todos los papeles y todas las historias que tenía amontonadas, cobraron sentido. Según iba escribiendo, iba encontrando nuevos detalles.”


Antonio se refiere al hecho de escribir como algo "a medias voluntario y a medias caprichoso": al igual que es necesario ese punto de inspiración, ese Eureka! que acontece de repente, también lo es la lectura de los clásicos, entre los que cita a Flaubert, Proust, Faulkner o Stendhal, y el proceso de recapitulación en el que creamos y ordenamos nuevas historias y personajes. Como hablaríamos en el momento de la interacción, es necesaria la participación de la mente consciente e inconsciente para dar forma a una obra.

La segunda parte de la mañana la comenzábamos de la mano de Michael Curtiz y una escena de su clásico Casablanca (1942) para realzar la idea de que las historias, como la vida, se escriben sobre la marcha: ambas, al igual que la novela El invierno en Lisboa, son huidas hacia delante sin conocer el final. Durante toda la mañana ha sido muy recurrente el tema de la influencia del cine en la obra de Antonio. Según sus propias palabras, El Gran Gatsby (Jack Clayton, 1974) fue la película que le dio la clave para crear al narrador de su segunda novela, y las dos se basan en el modelo creado por Sir Joseph Conrad para El corazón de las tinieblas: un narrador en tercera persona que cuenta los hechos desde una cierta distancia y desconoce una gran parte de la personalidad del protagonista.

Antonio habla con mucho cariño de El invierno en Lisboa, y se prodiga en los detalles de su creación: nos relata la influencia de las artes en la gestación de la novela, sobre todo de la música, ya que concibe al escritor como un "modulador de tiempo", que realiza una composición temporal.

Para terminar os dejo una de sus frases a tenor del cambio de estatus del escritor en su propia generación,  que añadiré a mi cuaderno personal de citas importantes:
“La literatura debe aspirar a ser leído por aquellos con los que no compartimos códigos generacionales o culturales” 
Mañana seguiremos twitteando al pie del cañón, como siempre desde @RaRoARTE y con los hashtags #MunozMolina y #UIMP. 

Imágenes de planetalector.com y nachovt.blogspot.com

martes, 9 de agosto de 2011

UIMP: Itinerarios de un aprendizaje (III) El descubrimiento de la literatura

Segundo día del curso de verano de la UIMP Itinerarios de un aprendizaje, con Antonio Muñoz Molina, y yo cada vez más emocionada. Hoy hemos hablado sobre el descubrimiento de la literatura y cómo este hecho influye en la obra del futuro autor.

Ya desde el principio, las frases de Muñoz Molina han sido lapidarias: "descubrimos la literatura cuando nos damos cuenta de que el mundo que tenemos alrededor no nos gusta". El autor ha compartido con nosotros su experiencia de la infancia en una sociedad agrícola cuya concepción era circular y estaba regida por ciclos, como por ejemplo, el ciclo de la cosecha. Pero en este ambiente cerrado se abrían paso nuevos modelos venidos, por lo general, del extranjero: el cine, la música pop inglesa y americana y la televisión se hacían sitio poco a poco en la vida de los jóvenes, que descubrían así que existía algo más allá de lo que la sociedad española les ofrecía.

Para Muñoz Molina el cambio radical se produjo en su  época de instituto, cuando se dio cuenta de que no deseaba vivir en el mundo en el que estaba, sino que buscó uno distinto. Este deseo de ruptura está íntimamente relacionado con la creación literaria: el autor se ha vuelto extranjero a su cultura campesina (de la que se da cuenta de que no conoce nada realmente), a su tiempo y a la política, y es por esto que necesita primero descubrir un mundo nuevo a través de la lectura de las obras ya editadas, y después crear uno propio escribiendo las suyas. Muñoz Molina se ha referido al descubrimiento de uno mismo en la época de instituto como "el descubrimiento de la felicidad de escribir".

Hemos hablado largo y tendido sobre el peligro de las ideologías: en el contexto de España a finales de los 70, cuando Muñoz Molina asistía a las clases de Historia del Arte en la Universidad de Granada, la sociedad estaba demasiado influenciada por la ideología, que eclipsaba la variedad de las Artes y de la Historia, y regía todas las interpretaciones. Critica la ideología y la define como "una respuesta de antemano para todo, basándose en dos o tres libros en virtud de los cuales se explica el mundo": es decir, la ausencia total de la libertad de pensamiento y de crítica, la comodidad de que te lo den todo hecho y no tener que pensar por ti mismo gracias a la interpretación tiránica y unívoca de las cosas.

Frente a esta sociedad dominada por la ideología, Muñoz Molina nos ha hablado de que su "tabla de salvación" fue el descubrimiento de la literatura iberoamericana, a la que se refería con las siguientes palabras:
“De pronto me di cuenta de que  el mundo estaba lleno de historias que tenían que ser contadas; la literatura iberoamericana me devolvió la conmoción del relato y la emoción de la palabra escrita: era una prosa en el mismo idioma, pero totalmente diferente de todo lo que había conocido” 
Muñoz Molina ha compartido con nosotros la influencia que las obras de autores como Juan Carlos Onetti, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier o Juan Rulfo han ejercido sobre él y sus novelas, haciéndole ver que quería escribir y qué tipo de literatura quería hacer. Este descubrimiento le hizo valorar las historias que le habían contado desde niño, pero se dio cuenta de que también quería crear sus propias historias y lanzarlas al mundo en forma de narrativa.

Ya por la tarde ha tenido lugar la tertulia de los Martes Literarios en el Paraninfo de la Magdalena, en las antiguas Caballerizas: allí, tras una entrevista llevada de forma magistral por Regino Mateo (@ReginoMateo) en una sala con aforo completo, los lectores han podido charlar con Muñoz Molina sobre su obra.

Como he dicho varias veces a través de las redes sociales, nunca antes había visto a un literato de la talla de Antonio Muñoz Molina hablar y comportarse de una forma tan cercana con sus alumnos y público, y me gustaría agradecérselo a través del blog. Este punto es algo en lo que coincidimos todas las personas con las que he tenido oportunidad de intercambiar opiniones a lo largo del tiempo que llevamos en Santander: lejos de dárselas de genio, Muñoz Molina tiene la gran virtud de saber acercarse a la gente y de transmitir su experiencia de una forma tan amable y genial como lo hace con sus novelas.

Mañana continuaremos twitteando el ciclo desde el Palacio de la Magdalena: podéis seguirme a través de @RaRoARTE y con los hashtags #MunozMolina y #UIMP.

lunes, 8 de agosto de 2011

UIMP: Itinerarios de un aprendizaje (II) Las historias que contamos

Hoy ha tenido lugar la inauguración del ciclo Itinerarios de un aprendizaje en la UIMP, dirigido por Antonio Muñoz Molina: un lugar privilegiado, en el Palacio de la Magdalena de Santander, para un curso que en su primer día ha creado muchas y muy buenas expectativas.

Palacio de la Magdalena, Santander
Imagen de turismoactual.net
A las 8:20 de la mañana me encontraba tomando el autobús que me llevaría hacia el Palacio de la Magdalena: un pequeño madrugón que se ha visto compensado a lo largo del día. Ya allí, lo primero es lo primero: acreditación y recogida de la documentación del curso para después ir a desayunar en un fabuloso buffette. Los nervios estaban a flor de piel por el comienzo del curso, y justo antes del pistoletazo de salida me he encontrado con mis "compañeras de curso": @maria_sanchez_, otra de las becadas de la Fundación Banco Santander, y Laura Rizo (@BookTrendyGirl), nuestro enlace con la Fundación. tanto María como yo le hemos dado las gracias unas 500 veces y, la verdad, es que no es para menos porque una oportunidad como esta sólo se presenta una vez.

Las primeras conferencias han tenido lugar en el Salón de Baile del Palacio: allí la Vicerrectora de la UIMP ha presentado el ciclo, y cuando Muñoz Molina ha comenzado a hablar ha comenzado la magia. Querría destacar el carácter cercano y humilde de tan gran creador: con un lenguaje sencillo, lejos de caer en pedanterías, ha querido compartir con todos los asistentes su propia experiencia como narrador, qué es para él escribir y cuáles fueron los hechos y obras que le influyeron personalmente. Para mí ha sido un verdadero honor compartir ese tipo de confidencias, ya que lo considero algo que pertenece a lo más íntimo de un artista.

Como buen Historiador del Arte, no han faltado las referencias a obras y artistas como Caravaggio, Stendhal o Miguel Ángel. Y con cada frase lapidaria todos nos sentíamos un poco más cerca de comprender el proceso creativo de una obra.

Según Muñoz Molina, el ser humano (ojo, no sólo el artista) está formado a base de historias: estas historias no son sólo las que están en los libros, sino que se trata de todas aquellas vivencias, propias y ajenas, que hemos oído o vivido nosotros mismos. El hecho de contar historias es inherente a la persona, y yo añado que lo que busca al contar esas historias es compartir experiencias: buscar la empatía del oyente al relatar los hechos vividos. Los libros, en el caso del creador literario, son historias que perduran a través de sus lectores: sin embargo, estas historias siempre están cambiando, pues cada historia es diferente con cada lector, que la lleva a su propia experiencia personal.

Sin duda alguna, uno de los mejores momentos del curso ha tenido lugar cuando Muñoz Molina ha pedido que los asistentes compartieran sus propias experiencias con la literatura: ¿qué historias les han influido? ¿cuál es la historia más antigua que recuerdas? ¿por qué crees que ha causado impresión en ti? Pocas veces había visto a un autor premiado y reconocido compartir de forma tan cercana y conectar de esa manera con su público. Me repito, lo sé, pero ha sido una experiencia inolvidable.

Os dejo algunas de las frases que han calado más hondo en este primer día para que las disfrutéis:

- "Las historias son universales: son un mecanismo de supervivencia, son fundamentales para la vida humana"
- "El escritor no tiene nada de excepcional: nace de una suma de aprendizajes que le vinculan a muchas personas"
- "La lectura es el vicio sin castigo"
- "La influencia es gratitud: sin ella no seríamos los mismos. Un lector que no recibe influencia de lo que lee, no puede progresar"
- "Nuestro equipaje de supervivencia se transmite culturalmente: aprendemos a través de las historias"
- "El mundo está lleno de historias que, por algún motivo, quieres escuchar"
- "La imaginación consiste en llenar espacios en blanco: las historias llenan esos espacios" 
- "La lectura nos libera: el hecho de poder imaginar convierte a la lectura en un hecho liberador" 

Mañana continuaremos twitteando los encuentros: como hoy, desde @RaRoARTE y con los hashtags #MunozMolina y #UIMP.

martes, 2 de agosto de 2011

Itinerarios de un aprendizaje, con Antonio Muñoz Molina

La semana que viene me marcho a Santander: la Fundación Banco Santander (@FBancoSantander) me ha concedido una de las becas que otorga en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo para asistir al ciclo de conferencias que dará Antonio Muñoz Molina (@amunozmolina) titulado Itinerarios de un aprendizaje, dentro del ciclo El autor y su obra.

Cuando me concedieron la beca me dieron a elegir el curso que quería realizar: la verdad es que en cuanto vi el nombre de Antonio Muñoz Molina se me iluminó la cara. No solamente se trata de uno de mis novelistas favoritos, sino que además se destapó como un gran crítico de cine, colaborando de manera ocasional en el programa de José Luis Garci, por ejemplo en la emisión dedicada a la película Bienvenido Mr. Marshall (L. García Berlanga, 1953): os recomiendo el debate posterior a la proyección del film, del que os dejo el enlace aquí.

Antonio Muñoz Molina
Imagen de www.alfaguara.com
Durante el ciclo de conferencias Muñoz Molina nos hablará de las distintas experiencias, literarias o no, que han influido en su obra, y que hicieron que en su día se decidiera por dedicarse a la novela. Su producción literaria comenzó con la publicación de artículos en el diario Ideal de Granada, publicando una recopilación de los mismos en 1984 bajo el título El Robinson urbano. Su primera novela, Beatus Ille, vio la luz en 1986 y a partir de entonces su carrera no ha dejado de ascender: diferentes premios, entre ellos el de la Crítica o el Premio Planeta, avalan la producción literaria de Muñoz Molina y lo convierten en una de las grandes figuras de la narrativa española contemporánea.

Académico de la Real Academia Española, donde ocupa el sillón u, y director del Instituto Cervantes de Nueva York hasta 2006, Muñoz Molina ha abogado siempre por la defensa de la cultura, propiciando la participación de los ciudadanos de a pie en la formación de la misma. Actualmente en su página web oficial (www.antoniomunozmolina.es) los lectores pueden colaborar activamente con sus relatos, una iniciativa creada con vistas al desarrollo de la experiencia social de la literatura.

Desde el lunes 8 al viernes 12 de agosto estaré disfrutando de esta genial e irrepetible experiencia: twittearé las conferencias y mi estancia en Santander (podéis seguirme en @RaRoARTE y en @Txela), y habrá "cuaderno de bitácora" del ciclo en esta página. ¡Nos leemos!
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